LUIS ALEJANDRO VAZQUEZ
Santiago de Querétaro, México
Pintor realista, inició sus estudios en arquitectura en 2004. En ese mismo año toma un curso de dibujo “Del natural” y un año más tarde, el curso “Pintura al óleo” con el reconocido Maestro Santiago Carbonell, quien le aconseja sobre la Academia de la fundación Arauco, en España, dirigida por el Maestro Guillermo Muñoz Vera. En el verano del 2005, bajo la recomendación de Santiago Carbonell, viaja a España, recibe talleres de pintura del paisaje, figura humana pintados al oleo, así como técnicas digitales aplicadas a la pintura realista. Luego de dos meses de residencia en Academia de la fundación Arauco, regresa a México e ingresa a la Licenciatura en Diseño Gráfico de la Universidad del Valle de México donde también estudia fotografía, física y óptica del color, psicología del color e imagen digital. En el verano del 2009, recibe la invitación por parte del Maestro Santiago Carbonell, para colaborar con él, en el proyecto de creación de un mural de 120 metros cuadrados, encargo de La Suprema Corte de Justicia de la Nación, en conmemoración del bicentenario y centenario de la Independencia y Revolución Mexicana. Trabajaron juntos en el mural, durante un año. A mitad del año 2010, toma un curso de pintura en Nueva York, con los Artistas Tony Curanaj y Graydon Parrish en The Grand Central Academy of Fine Arts. Cabe rescatar, que además de los cursos tomados por Alejandro Vázquez, ha recibido gran parte de su aprendizaje a partir de la observación en sus visitas a museos, libros de arte, imágenes en la web y en general experiencias que cimentaron sus aptitudes autodidactas.
La obra de Alejandro Vázquez se ha presentado en galerías de la ciudad para su exposición, asimismo, ésta ha sido subastada. Sin embargo, ha pintado principalmente bajo encargo, para colecciones privadas en Querétaro y en México capital.
Su propuesta es que a partir de aplicarantiguos métodos en su pintura,actualizados con las nuevas tecnologías hoy existentes, se perciba en la obra aquello que precisamente, pasamos por desapercibido en la realidad cotidiana. Ya que no pretende mostrar una belleza obvia, aquella que se facilita a todo ojo, puesto que este tipo de belleza, entrega una experiencia casi guiada y de cierto modo limitada, ya que aquello que es partícipe de una belleza bien evidente, detiene la mirada unos segundos, para simplemente asentir sobre su belleza ofrecida, y bien, enseguida seguimos de largo. Entonces lo que se pretende es conseguir u