Manuel Galea
Me traen al mundo en Madrid, en 1976. Pronto me vuelvo loco por el cine. Comienzo a dibujar y sigo dibujando hasta que me da por escribir relatos en la universidad. Empiezo a volverme más loco por el cine y me digo: "¿por qué no aprender a construir buenos guiones?". Y lo hago. Y escribo. Conozco a Ramón Paso, un maestro que me enseña cómo contar historias. Transcurre el tiempo. Sigo formándome, dibujando y escribiendo, y un día decido aprender a dirigir yo mismo las historias que salen de mi cabeza. Conozco a un nuevo maestro que me enseña a amar aún más el cine: Guillermo Groizard. La experiencia de dirigir me gusta y disfruto del fragor de la batalla en varios rodajes, pero me sigue faltando algo. Y de repente, casi sin saber cómo, doy con mis huesos en una clase de teatro. Descubro entonces una nueva pasión y mi vocación actoral, y empiezo a conocer a nuevos maestros: Jordi David, Toni Martínez, Clara Cosials... Y de repente, todo fluye.