maria vilan
Había una vez, en una cercana villa de la provincia de Huelva a la que llamaban Gibraleón, una niña rubia, de mediana altura y con los ojos tan claros que en ellos se reflejaban las verdades mas profundas de su ser.Esta niña fue criada y educada en el seno de una familia de padres y abuelos maestros, dedicados en cuerpo y alma a la enseñanza de los mas pequeños. Era obvio, o quizás no, pero aquella niña creció, y su meta mas soñada seria la misma que también tubo su padre aquel día y que con tanta constancia y esfuerzo consiguió. Esta niña ya se hizo mujer, y aunque a veces no cogiera el camino indicado o se propusiera metas que no eran las que verdaderamente ella quería, pese a todo eso, siguió adelante supero las barreras, encontró salidas al camino y se propuso nunca mas abandonar un sueño hasta que no lo consiguiera. y así lo hizo, se armo de coraje y valentía pero sobre todo de ganas, de muchísimas ganas de llegar a esa meta.
Aquí estoy yo, maría vilan calvo, como os imagináis la niña de la historia que acabo de narrar. A día de hoy estudio el ciclo superior de educación infantil, un proyecto el cual me tiene muy entusiasmada porque se que es un gran paso hacia mi destino. también tengo que hablar de mi trabajo que de una manera u otra también tiene que ver con mis estudios y me motiva y me da fuerzas para seguir adelante y para asegurarme de que cada día me gusta mas el camino que decidí tomar.
Me encantan los niños y todo lo relacionado con su crecimiento y educación, quizás sea porque en lo mas profundo de mi ser yo también sigo siendo una niña o quizás sea por una frase que alguien me dijo una vez y que resume en pocas palabras lo bonito y maravilloso que es este mundo:
" CUANDO ENSEÑAR ES UN ARTE, APRENDER ES UN PLACER"