Mariana Torres

Madrid

Soy un árbol de tronco fino. Tengo un tronco fino pero mis raíces están bien metidas en la tierra.

Son largas mis raíces, incluso salen hacia fuera de la tierra, se corvan un poco ahí fuera. Algunos tropiezan con ellas porque tienen esa longevidad callosa propia de las raíces, asoman tramos oscuros a los pies de mi tronco.

Observo desde arriba mis raíces como si no fueran mías. Si aprieto los poros y las esporas y crujo por dentro del tronco las noto, sosteniéndome.