A Nine Never Quit

Cuando se quiere se puede. Combinar dos pasiones, elegir o tener prioridad entre una y otra, no ha sido una tarea fácil. Hace cuatro años descubrí que sí es posible, entre lecturas y entrenamientos, parciales y partidos, he logrado desarrollar una capacidad, que aunque todavía no es mi fuerte, sigo luchando por hacer uso y buen manejo del tiempo.

Tener habilidad y fuerza no son las únicas características que debe tener un jugador, pues se requiere también inteligencia y estrategia, no sólo para anotar puntos y salir victorioso, sino para comprender el entorno.

El volleyball me ha mostrado que se requiere de trabajo en equipo para alcanzar la meta, la comunicación por su parte, me ha enseñado que es indispensable para interpretar, comprender y contribuir a las necesidades del otro.