Mario Gonzalez
Editor, Writer, and Aesthetician in Madrid, España
Desde muy pequeño siempre me ha apasionado el mundo de la relajación y de los masajes. Me di cuenta de que no solo me gustaba recibirlos, sino que también me gusta mucho darlos. Sentía algo especial cuando conseguía ofrecer a la otra persona una sensación diferente. Por mis manos han pasado muchas personas y la verdad siempre han quedado totalmente satisfechas.
Para llegar a ser un profesional, no solo me he formado estudiando una carrera universitaria, sino que me he interesado por aprender diferentes técnicas de masaje y sobre todo he acudido a diferentes especialistas para recibir un masaje y así aprender técnicas nuevas. El que más me gusta es este centro especializado, donde dan masajes de alta calidad que te dejan como nuevo. La verdad es que es uno de los centros donde más he aprendido.
Pero como te he comentado, soy una persona amante de los masajes, por lo que día a día lucho por aprender cosas nuevas para ofrecer un masaje adaptado a cada uno de mis clientes. Para ello sigo diferentes tipos de revistas, blogs… todo ello para buscar técnicas nuevas que me ayuden a mejorar mis servicios y conseguir que mis clientes siempre queden satisfechos.
Como bien sabrás, en el mundo hay miles de técnicas de masajes, pero yo siempre me he sentido atraído por las técnicas orientales. Sencillamente me parecen que son técnicas muy efectivas que dan muy buenos resultados, de aquí que siempre me guste apostar por los masajes orientales. Otro de mis preferidos son los masajes suecos. Son muy fáciles de dar y los resultados son muy buenos si los das correctamente como se indica aquí.
Eso sí, no solo me gusta dar masajes y aprender técnicas nuevas, sino que también me encanta enseñar a los demás mis conocimientos. Tengo claro que aprender técnicas nuevas no es fácil, debido a que en ocasiones la información está muy restringida. Por todo ello, me encanta informar a mis seguidores de todos mis descubrimientos para que puedan poner en práctica las nuevas técnicas ellos también. Y recuerda, nunca es tarde para comenzar a dar masajes a tus seres queridos o incluso para convertirte en un profesional como yo.