Mar Ricote
Madrid
El trasgo Martinico es un duende "revolucionario" de la mitología castellana. Eso soy: castellana, manchega, mesetaria, madrileña...y rebelde. Voy dando abrazos a sombras fugitivas, me cansan mis sueños y soy una luchadora solitaria que siempre lleva un duende, o varios, a cuestas.
Escribo desde que recuerdo, llevada por la maravilla de las puestas de sol de La Mancha; por las historias de "La Encantá del caño"; por el viento solano que agita las aspas de los molinos de la locura y por el deseo del Mar, un nombre anacrónico habiendo nacido en tierras tan áridas, secas y plenas de cielos.
Me empeño en sembrar, y en recoger y, por accidente, en enseñar otro lenguaje, el del cine. Eso atesoro: imágenes cotidianas, mágicas, irreales y humanas, abrazándome a los árboles aunque, muchos de ellos, tengan espinas.