Miguel Valderrama
Diseñador PUCV, trasplantado a Santiago, la capital del insomnio. Docente por desvarío, escritor por hallazgo que con frecuencia observa, dibuja, pinta y escribe con buena letra... a veces ilegible.
Me confieso mal lector, vochero*, veterano ciclista. Padezco de voyerismo crónico, cinefilia y tangomanía.
*Amante de los escarabajos VW.