Mosarb Gonzalez
Puebla
Mi nombre es Donovan Gonzalez Martinez (sin acentos), me gusta el sobrenombre de Mosarb y lo uso prácticamente para todo, sin embargo, no me hago llamar así, creo que se sentiría extraño.
Nací en Tijuana, Baja California; pero me vine a vivir a Puebla a los tres años de edad, por lo que podría decirse que soy poblano.
Estudio la carrera de Diseño y Producción Publicitaria (DPP) en UPAEP. Una universidad poblana con basado en la religión católica.
No profeso ninguna religión, aunque si pudiese, profesaría una religión pagana, como la religión celta aunque siempre hay que estar abierto a todas las posibilidades. Considero a las religiones con el dios abrahamico muy limitantes. Respeto a los que profesan sus religiones, pero no es algo para mí.
Soy una persona muy sincera, y a veces puedo sonar incluso sínico (y créanme que muchas veces lo soy a propósito) lo que me puede hacer faltar el respeto a personas que serían consideradas autoridades (maestros, policía y a veces padres).
Suelo aislarme del mundo, a veces para ir a otro, otras veces para observar al mundo de una manera diferente.
Me gusta leer, los videojuegos, la fotografía y, en general, una buena historia. También me gusta crearlas, ya sea escribiendo, o haciendo y editando videos.
Me encanta la naturaleza en general, pero mi animal favorito son los felinos, en especial los gatos, aunque zorros, lobos y lechuzas también me gustan, aunque no sean felinos.
Odio las mentes cerradas, y el ruido... creo que eso podría definir mi odio hacia muchas cosas.
La dualidad de las cosas siempre me ha parecido algo interesante. Bien y mal, vida y muerte, belleza y fealdad. Ese tipo de cosas siempre me parece interesante, y creo que se puede encontrar en cualquier parte si se observa bien. También creo que la dualidad de las cosas a veces tiene algo de su opuesto en sí mismo, por ejemplo, en el bien puede haber mal, y en el mal puede haber bien. Es cuestión de perspectiva.
Quien me conoce sabe que mi humor es negro y acido, por lo que puede no ser compatible con muchas personas, pero nunca me ha importado lo que otros piensen de mí. Basta simplemente con lo que yo piense de mí.