Néstor Baldeón

Nací, en la ciudad de Quito, en Ecuador, una ciudad como extraña serpiente, que se esconde entre las montañas del callejón interandino. Eran tranquilos los días, cuando veía extasiado los héroes de nuestra infancia queriendo ser uno de ellos. Había otro ambiente, otras normas, otra forma de ver el mundo. En esa epoca, quizas de absurda inocencia, creía que como por arte de magia se crece, se llega a adulto y ya se tiene todo. De hecho cuando somos adultos estamos listos para conseguir la libertad financiera, pero no es por arte de magia, hay que esforzarse por conseguirlo, trabajar por ello, pero si se puede. Y así y todo, las cosas han cambiado tanto, los superhéroes ya no son los mismos, las luchas son las mismas pero con diferentes protagonistas, y no solo que nos cambiaron las reglas del juego, nos cambiaron el juego completo. Pensaba ser médico, ginecólogo me decía, pero desistí de ello. Luego ser abogado, y también lo hice, y finalmente vendedor, esto último término siendo mi profesión por aproximadamente 10 años. Pero aún eso nos cambiaron, es decir, todos estos profesionales, que se gastan tanto, estudian tanto, invierten tanto… al final terminan con las justas y ni siquiera recuperan lo que les costó su carrera. Y alcanzar libertad financiera en este tiempo, es muy complicado, por no decirlo imposible. Me retracto, no imposible, es complicado. El hecho es que nos cambiaron las reglas del juego, mas bien el juego completo. Hoy por hoy el medio de conseguir libertad financiera es romper paradigmas. En todo sentido, en la forma de trabajar, de profesionalizarse, de invertir y hasta de entretenerse. Y cuando hablamos de esos temas, irremediablemente debemos hablar del internet. Si del internet. Blogs, web, redes sociales, videos, y un largo etcétera han hecho del internet una fuente extraordinaria de riqueza y para conseguir riqueza, y puedo asegurar con toda propiedad que existen muchísimas minas en internet para conseguirlo. Desde luego, eso de hacerse rico en internet, es cierto, pero como todo, requiere de tiempo, de experiencia, de pagar piso, pero no está mal por ejemplo ganarse 400 dólares mensuales, diseñando páginas web, desde cero y brindando el servicio de publicidad y presencia en web. Pero en la meta, allí esta lo grandioso y allí es cuando todos decimos, el esfuerzo vale la pena. Así que ese es el don de trabajar desde casa, apalancándose en el internet como la mejor herramienta, en este tiempo, para conseguir libertad financiera.