Pablo Meouchi Saade

Soy un hombre que trabaja por el futuro de la humanidad a través del fomento de los valores familiares como: la honradez, la gratitud, el amor y la tolerancia.

Me considero un empresario dinámico y un ferviente filántropo. Mi trayectoria profesional ha sido variada en el sector comercial, pero siempre considerando el impacto social positivo en mi comunidad. Empecé en el ramo textil con la fabricación de camisas de vestir para caballero con la compañía Nuovo Fashion S.A. de C.V. Más tarde, incursioné en la fabricación de pantalones para caballero y empezando ha comercializar mis productos en algunas de las más importantes tiendas departamentales mexicanas, comenzando en Suburbia y posteriormente en tiendas como SEARS, Palacio de Hierro, Liverpool, Gigante entre otras.

Los cambios en la economía mexicana y global me llevaron a tener un gran giro en mi desarrollo profesional. En el año 2000, me introduje al sector de servicios, invirtiendo en una Sociedad. Con el tiempo y el favor de Dios la Sociedad llegó a tener nueve restaurantes. Más tarde, decidí adentrarme a un nuevo giro, que fue la fabricación de harina de maíz. Mi intención esta vez fue apoyar al desarrollo de nuevas tecnologías en el proceso de nixtamalización, obteniéndo patentes ecológicas cuyo beneficio está en el ahorro de agua y energía.

Hoy considero que mi trayectoria me ha definido como persona. Cada una de mis experiencias me llevó a conocer gente maravillosa en el camino que, sin duda, han dejado nuevos valores y aprendizajes en mi vida. Gracias a mi camino profesional, puedo decir que hoy tengo la firme convicción que el futuro de la humanidad radica en la familia y en la fortaleza de sus valores como lo son, la honestidad, la honradez, la gratitud y la tolerancia a otras formas de pensar en esta sociedad tan cambiante y diversa. Siempre voy a estar agradecido con la vida por lo que me ha dado, porque considero que debemos ser el vehículo por el cual, se debe hacer llegar la generosidad de Dios a toda la humanidad. La generosidad no significa deshacerse de aquello que no necesitas, sino de compartir aquello por lo que te sientes bendecido, aunque sea por cosas aparentemente pequeñas y sin importancia. Debemos estar conscientes de que todos somos capaces de dar algo bueno y existen muchas formas de poder ayudar a alguno de nuestros semejantes.