Pamela De Vicenzi Torres

Periodista en construcción, ayudante de talleres escolares, pata de conejo garantizada y escritora sin tiempo para escribir. Me gusta comer, cocinar, beber y caminar cuadras largas. Alguna vez escribí en El Mercurio y mi antepasado fue un león gay y revolucionario. Tengo 22 años, mi pololo se llama Pepe y soy más retro que posmoderna.