Paúl Banchón

Si usted trabaja para alguien, por Dios trabaje para él, hable bien de él y sea fiel a la institución que el representa.Recuerde que una onza de lealtad vale por una libra de talento.

Si usted, tiene que murmurar, condenar o encontrar faltas constantemente, entonces es mejor que renuncie a su puesto, y cuando este fuera de él, de rienda suelta a la maldad de su corazón.

Pero mientras sea parte de la institución, no la censure, pues si lo hace, la primera ráfaga de viento que pase se lo llevará, y usted probablemente sabrá por qué.