JUAN PEDRO DELGADO
Estudié literatura con cierto desgano, pero me encontré al paso con dos o tres obsesiones y en un puñado rubik de teorías. Mantengo una relación un tanto enferma con la cocina, la semiótica y la narrativa gráfica. Digo que no creo en nada, pero todos saben que vivo en una constante negación. Hubiera deseado ser íntimo de Bataille, Foucault y Papini, pero me conformo con las amistades locales.