PEPI VILLENA PATERNA

Teacher, Mother, and Student in Comunidad Valenciana, España

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Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo. (E. Galeano)

Mi nombre es Pepi Villena, soy maestra de Educación Infantil. A modo de introducción os dejo un breve poema.

A las maestras.

PEDIDO

Que no se te muera la ternura

Que no se te canse la mirada

Que no se te agote la paciencia

Que no se te quiebre la firmeza

Que no se te esconda la palabra.

(Versos de Carmen Sánchez, poetisa popular dominicana)

Soy maestra tras tomar posición por la educación por lo que he visto y vivido, y pongo mi implicación y compromiso por un tipo de enseñanza y organización escolar. Es una toma de posición para la práctica, para que se enraíce en una escuela, crezca y de frutos.

Nuestro aprendizaje como seres humanos depende de los procesos de comunicación familiar, escolar y social.

He aprendido que las maestras somos responsables de nuestras palabras, actitudes y miradas. Sabemos que pueden curar. También que las emociones que se experimentan en la escuela con los otros maestros y con los alumnos producen efectos distintos en nuestra inteligencia y capacidad de trabajo. Las emociones negativas nos bloquean e impiden el aprendizaje. Por ello es fundamental cuidar el clima afectivo y relacional del centro y aula para conseguir el desarrollo integral del alumnado y para desplegar nuestra iniciativa, capacidad de trabajo y ganas de aprender y enseñar.

«La enseñanza es una profesión de esperanza. Nos guían deseos: que nuestros alumnos descubran el gusto de aprender, un sentimiento de justicia y de cuidado mutuo. Aspiramos a convertir a los niños en ciudadanos reflexivos, creativos e implicados. A los maestros inspiradores les motiva su sueño de un mundo mejor.

El deseo de mejorar la educación surge naturalmente de nuestro compromiso con el futuro. Reconocemos las limitaciones materiales, pero no podemos permitirnos que nos falte el entusiasmo. Los buenos maestros nunca están satisfechos con entornos aburridos, relaciones hostiles y métodos que aburren o confunden.

La mejora de la escuela es integral a la profesionalidad de un maestro. Es una expresión de nuestra esperanza en escuelas mejores y una vida mejor».

(Wrigley, F. Escuelas para la esperanza. Una nueva agenda hacia la renovación. Madrid: Morata, 2007)