princess love
MEXICO
En la madrugada del 23 de marzo de 1996 a las 5:00 am nació la hermosa princesa del lejano reino del maíz, Paloma. Sus papas estaban poco emocionados por su llegada, ya que no la esperaban, pero bueno como toda princesa tiene que ser aceptada en el bello pueblo del maíz.
Cuando decidieron sacarme del hospital estaba por fin lista de reinar a mi nuevo pueblo, muy pocos esperaban mi llegada y otros quedaron sorprendidos ya que, como antes lo mencione, fui un embarazo poco deseado. A la edad de 5 años, conocí a mi principito llamado “Constantino Leopoldo” pero claro era pobre, lo había conocido en una de mis caminatas por el pueblo, el robando rábanos para su humilde morada. Pero cuando lo mire me quede paralizada,como si alguien, en mi pecho, hubiera clavado una daga, creí por unos momentos que cupido me había flechado. Llegue a mi casa muy contenta porque al fin, había conocido al amor de mi vida. Cuando le conté lo sucedido a mis padres ellos quedaron muy consternados ya que como era posible que la heredera de aquellos bellos y dorados maíces fuera a casarse con un ladrón de rábanos.
Mi corazón quedo destrozado por tal rechazo por mis padres pero yo estaba dispuesta a luchar por Constantino Leopoldo,él podría ser pobre, no tener nada pero él si tenía algo, él tenía mi corazón. Todos los días nos veíamos en el puesto de rábanos, era tan romántico y excitante robar juntos, pero una triste mañana fuimos descubiertos, a la edad de 9años, ya no podíamos vernos, ni mandarnos palomas mensajeras, no puedo explicar lo que sentía en esos momentos, pensé que moriría pero él me juro que me amaría por siempre y que, cuando pudiéramos casarnos volvería por mí. Cuando por fin cumplí mis Sweet 14 y medio, era una gran tradición en el hermoso pueblecillo, ofrecer una fiesta con mucha comida para alimentar 5 veces a todo el pueblo. Otra tradición era que yo, tenía que comer 598 tamales en honor a todos los honorables ancestros que habían cosechado y recolectado maíz a través de los años. Toda la fiesta fue un reverendo éxito, no había habido tan hermosa y folclórica fiesta, aunque claro, tuve que vomitar mucho pues el vestido rosa con unas hermosas rosas amarillas, con destellos y cristales estaba por explotar, pero claro no podía deshonrar a mis ancestros.
Pero un día… tan de repente que ni siquiera lo vi llegar, cumplí 16 años de edad y tuve una noticia que nuestro hermoso reino tenía que expandirse; cuando llegue al otro encantador p