Ron Chachagua
Muchas veces resulta complejo querer hablar de uno mismo, tener el deseo de resaltar esas cualidades que no nos gusta presumir, o simplemente ocultar ese par de defectos que no quieres dar a conocer.
Soy un informático en crecimiento, un ser humano que se dedica a equivocarse y a intentar aprender de cada gran equivocación que hace a diario. De vez en cuando me gusta escribir sentimientos que pasan por mi cabeza, historias que he tenido la suerte y desgracia de vivir, momentos únicos que hacen que pueda hacer rimar un par de palabras y convertirlas en un simple poema que muchas veces no alcanza a describir toda las cosas que al final quiero decir. Si, sé que soy mal escritor, pero por suerte mía, no vivo de eso, es más bien un hobbie que descubrí cuando comenzaba a pensar de una manera más madura y coherente.
He aprendido una cosa: nunca se deja de aprender y cambiar. Cambiar y aprender son cosas que pocos saben hacer al mismo tiempo, pero por suerte mía, Dios, el destino y mis equivocaciones intentan hacer que tenga esa convicción para hacer mejor las cosas. Pero, el único que me juzga como se debe, soy yo mismo. Tengo la enorme fortuna de saber cómo ser feliz, el enorme orgullo de tener un fe inmensa y la gran suerte de que todo lo que hago siempre me saca una enorme sonrisa. Aunque quizás, no todos lo sepan, no soy tan bueno para muchas cosas, trato siempre de relucir las pequeñas cosas que llamo dones de la vida.
Creo firmemente en la idea de que el amor existe, estoy convencido de que para cada persona existe un alma gemela que está dispuesta a aguantarte hasta que ya no puedas molestar más, sé que un día encontrare a la mía y poder disfrutar la vida de una manera que aún no he tenido el placer de hacer. Uno se enamora solo una vez, pero siempre la segunda, tercera, cuarta vez, pueden hacerte entender el verdadero concepto del amor.
Tengo metas tan altas que sueño un día poder subir tanto para lograrlas todas, ideales que pasan por mi cabeza con el afán de cumplirse, pensamientos y logros que nunca dejare de perseguir, ya que la vida es una carrera y solo quiero seguir corriendo para alcanzar todo lo que quiero.
Me gusta la música, me gusta la poesía, me gustan las historias de amor, me gusta la confianza, me gusta tener siempre algo que decir, me gusta el pensamiento irracional de las cosas, una idea segura de la vida, pero sobretodo, una razón de ser.