Rafael Rubí
Broté en Mallorca, en el último suspiro de los 70, así que acabar vendiendo hoteles era consecuencia probabilística de ubicación y hacerlo por internet, generacional. Pero me gusta lo que la probabilidad me ha deparado.
Broté en Mallorca, en el último suspiro de los 70, así que acabar vendiendo hoteles era consecuencia probabilística de ubicación y hacerlo por internet, generacional. Pero me gusta lo que la probabilidad me ha deparado.