Sánchez Raúl

Siempre quise trabajar en lo que me gustaba, y soy de los pocos afortunados que creo haberlo conseguido. Tras acabar mis estudios de masajista en la Escuela Sagrera Ferrándiz, me animé a montar mi propio centro de belleza y tratamientos manuales ahora ya hace 5 años.
Lo que más disfruto de mi trabajo es, con diferencia, ver el resultado final, la satisfacción del cliente al comprobar los beneficiosos efectos de la terapia sobre su cuerpo y mente.
Y fuera, sin duda es pasar el poco tiempo que me queda con mi hijo y mujer mientras suena alguna canción de The Beatles.