Renzo Portales

Nací en Julio seis, me cuentan. Yo no recuerdo muy bien ese día porque entonces sólo me decidaba a gritar con los ojos cerrados. Me dijeron también que lloré toda el día y toda la noche. Esto claro, tampoco recuerdo. Sinceramente, no sé cuánto de verdad tengan todas esas historias alrededor de mí que escapan de mi frágil memoria. No sé cuántas de esas historas que me contaron son falsas y que por mucho tiempo tomé de verdaderas, y viceversa. Han pasado veintidós años ya, y desde hace diez tengo esa terrible costumbre de querer recordardo absolutamente todo.

Me gusta mucho la brisa marina. Sentir como ese frío viento cala mi rostro y revolotea mis cabellos de un lado para otro de distintas maneras. Esto es lo que me gusta de la playa, esa fuerza sutil que hace que las cosas sean inexactas.

Me llamo Renzo, y viví siempre cerca al mar. Soy cáncer, si es que eso acaso importa, y padesco de un terrible adormecimiento en mis extemidades izquierdas desde los 7 años. Sin embargo, eso tampoco me importa. Mi duda es otra y mucho más intensa. Más fuerte. Es como ese remordimiento que te sacude a diario la cabeza: ¿porqué escribo? Así empezó todo: con esa duda letal que me ruge desde las entrañas.

Escribí historias como muchas otras, con la única esperanza de responderle a mi vida la razón de su existencia.

Caleta de San Andrés, Abril de 2011