Lagarto A.J

La vida es como una rosa. ¿Sabes? es hermosa, delicada, finita, eso es! "efímera".

Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo *esencial del mismo* Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta la poesía?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuantos hermanos? ¿Tiene buen trabajo? ¿Cuánto gana?" Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: "He visto una casa que vale cien mil pesos" Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!"