Elizabeth Rivera
México DF y alrededores
Las doulas somos mujeres que acompañan a hombres y otras mujeres y a sus familiares en momentos cruciales de la vida.
Muy a menudo, cuando estamos junto a una persona que se encuentra en el tránsito de la vida hacia la muerte, no sabemos cómo reaccionar ni cómo salvaguardar sus derechos como persona, así como respetar sus decisiones.
Hay mucha confusión en ese momento de la vida.
Acompañar en el proceso de la muerte es complicado porque supone el enfrentarnos a una dura realidad.
Mi lema es: acompañar con respeto, comprensión y amor incondicional.
Mi lista de servicios:
-Acompañamiento emocional y presencia para la persona transitando el proceso activo de muerte.
-Ayuda para llevar a cabo las cosas que la persona en proceso activo de muerte tenga pendientes. (Cuáles son sus ultimos deseos y ayudar a la familia a que los acepte y los lleve acabo).
-Acompañamiento y presencia paliativa con el fin de mitigar, aliviar y tranquilizar estrés emocional y espiritual.
Derecho de las personas en muerte activa y de los enfermos:
Tengo derecho a ser tratado como un ser humano vivo hasta el momento de mi muerte.
Tengo derecho a ser cuidado por personas capaces de mantener una situación de optimismo por cambiantes que sean mis circunstancias.
Tengo derecho a expresar mis sentimientos y emociones sobre mi forma de enfocar la muerte.
Tengo derecho a participar en las decisiones que incumban a mis cuidados.
Tengo derecho a esperar una atención sanitaria y humana continuada aún cuando los objetivos de curación tengan que transformarse en objetivos de bienestar
Tengo derecho a no morir solo
Tengo derecho a no experimentar dolor, sin medida del costo de ningún tipo.
Tengo derecho a que mis preguntas sean respondidas con sinceridad.
Tengo derecho a no ser engañado si yo no quiero.
Tengo derecho a disponer de ayuda de y para mi familia a la hora de aceptar mi muerte.
Tengo derecho a morir con paz y con dignidad.
Tengo derecho a mantener mi individualidad y a no ser juzgado por decisiones mías que puedan ser contrarias a las creencias de otros.
Tengo derecho a discutir y acrecentar mis experiencias religiosas y/o espirituales, cualquiera que sea la opinión de los demás.
Tengo derecho a esperar que la inviolabilidad del cuerpo humano sea respetada tras mi muerte, según mi voluntad.
Tengo derecho