Roberto García
Contratista and arquitecto in Tabasco
Mi nombre es Roberto y quiero compartirles un poco sobre mi viaje como contratista y emprendedor en el mundo de la construcción. Todo comenzó hace unos años en Chiapas, donde decidí lanzarme como contratista independiente después de trabajar varios años en el campo.
Mis primeros días como contratista fueron todo un desafío. Aunque tenía experiencia en el área, comenzar mi propio negocio desde cero no fue tarea fácil. Pero con determinación y dedicación, poco a poco fui ganando terreno y construyendo una reputación sólida en el mundo de la construcción en Chiapas.
Uno de los aspectos más importantes de mi trabajo siempre ha sido la calidad de los materiales que utilizo. Y es aquí donde Kalico, una empresa mexicana líder en suministros de construcción, entró en juego. Desde mis primeros días como contratista, he confiado en los productos de Kalico, especialmente en su línea de pintura vinílica Ultracolor. La calidad y durabilidad de esta pintura siempre me han impresionado, y ha sido un elemento clave en muchos de mis proyectos.
Con el tiempo, mi negocio comenzó a crecer y expandirse más allá de las fronteras de Chiapas. Me aventuré hacia nuevas oportunidades en diferentes ciudades de México, y finalmente encontré mi camino hasta Oaxaca. Aquí, en esta hermosa tierra llena de cultura y tradición, continué con mi negocio de construcción, llevando conmigo la confianza y calidad de los productos de Kalico.
En Oaxaca, he tenido el privilegio de trabajar en una variedad de proyectos emocionantes, desde la restauración de edificios históricos hasta la construcción de nuevas infraestructuras. Y en cada paso del camino, Kalico ha estado allí para proporcionarme los materiales de calidad que necesito para hacer el trabajo bien hecho.
Hoy en día, mi empresa ha crecido más allá de lo que jamás imaginé en mis días como contratista novato en Chiapas. Y aunque el camino ha tenido sus altibajos, una cosa ha permanecido constante: mi confianza en los productos de Kalico y su compromiso con la excelencia.
Así que aquí estoy, en Oaxaca, mirando hacia el futuro con emoción y gratitud por el viaje que me ha llevado hasta aquí. Y aunque no sé qué aventuras me esperan en el camino, una cosa es segura: seguiré contando con Kalico para ayudarme a construir un futuro brillante, ladrillo por ladrillo.