Rubén Soler Fas
Designer in Castellón de la Plana, España
"Diseñador", esa es la palabra que mejor me define, la cual no es como mucha gente piensa sinónimo de artista. Ambos se diferencian, bajo mi punto de vista, en un concepto clave: la funcionalidad. El buen diseñador se centra en ella, en el cliente y en cómo producir de forma seriada sus productos, creando un compendio entre estas características y la belleza estética. Obviamente el buen diseñador debe ser creativo, imaginativo y amante de la belleza visual, sin embargo, jamás debe dejar de lado la pureza técnica y la obsesión por el detalle, el cual muchas veces es el causante de que un producto se venda, de que posea ese “noseque” que lo hace triunfar respecto a la competencia.
Laboralmente me considero un aprendiz, creo que todos lo somos, cada día aprendo cosas nuevas y creo que esa es la base de la autorrealización y el continuo crecimiento profesional.
No entiendo la vida sin retos o metas, los cuales creo que son fundamentales puesto que “si estas perdido en el océano y no sabes hacia donde remar, probablemente no llegues jamás a ninguna orilla”. La vida es demasiado corta como para confiar en la suerte, el trabajo y el buen hacer son mejores compañeros de viaje. Me gusta la teoría, base de la práctica y la experiencia. Analizar de forma minuciosa una situación o un problema antes de pasar a intentar resolverla, puesto que desde siempre he pensado que “minuto que inviertas en analizar de forma correcta un dilema, hora que ahorrarás posteriormente” .
La informática es una gran aliada y como tal, hay que conocerla bien. Actualmente los diseñadores debemos nutrirnos de ella para nuestras labores y los conocimientos en este aspecto son muy necesarios: ¿Cómo vas a sacar el máximo rendimiento a tu trabajo si no conoces bien la herramienta que utilizas?. En este sentido soy amante de la tecnología e intento estar al día de todas las mejoras que aparecen tanto en software como en hardware.