Rubén García
A mis párvulos 26 años vivo y dejo vivir.
Poeta sin ínfulas de nada, pero con habito y muchas ganas de manchar el blanco de mis folios.
Buen trabajador, aunque supongo que lo dirán todos. Pero no se me caen los anillos.
Chófer ocasional y trabajador en el gremio del metal desde mis verdes 19 años.
Medio pirata, medio titiritero y buen amigo de mis buenos amigos. Sus ojos verán pocos lobos tan fieles como el que abajo firma.
Algo nervioso, cínico y mal hablado. Carácter, supongo, que da criarse en una ciudad porteña.
Me gusta tanto desconocer gente como conocerla.
Nada más que decir que no sea mentira.
Un cordial saludo o un afectuoso abrazo.
Rubén García Pérez