San Fernando, Chile

San Fernando, Chile

FUNDACIÓN DE SAN FERNANDO. (erre ese)

"Ni la historia, ni la tradición, han recogido la circunstancia si el día era luminoso o con un sol que tímidamente se asomaba entre las nubes o corría un viento helado que calaba hasta los huesos, o si una lluvia persistente azotaba a los presentes, de aquel 17 de Mayo de 1742, cuando don JOSÉ ANTONIO MANSO DE VELASCO Y SAMANIEGO, posteriormente nombrado Virrey del Perú, fundara San Fernando de Tinguiririca, acta que firmara en el poblado de Malloa, aprovechando las 450 cuadras que habían donado a la Corona Española, los vecinos don JUAN JOSÉ JIMENEZ y su cónyuge doña MARÍA MORALES DE ALBORNOZ.

Lo que siguió a continuación trajo la alegría a muchos pobladores de la zona, ya que se inició la adjudicación de tierras y solares a más de trescientas personas, que hicieron las autoridades nombradas para el efecto.
Para que se ubiquen los que conocen la ciudad, estos solares que tenía los siguientes deslindes: La Cañada, por el Norte, hoy Av. Manso de Velasco; Calle Juan Jiménez, por el Poniente; La Línea Férrea por el Oriente y el Callejón de los Palacios, por el Sur, actualmente Calle Los Palacios. En esta especie de trapecio, se trazaron 91 manzanas o cuadras, algunas subdivididas en cuatro lotes, separadas por vías rectilíneas, de 13 varas de ancho.

Pero del júbilo inicial, se pasó a la desazón general, los terrenos eran húmedos y pantanosos, por la presencia de los ríos que los circundaban, Tinguririca y Antivero. Los "agraciados" con estas donaciones reales, estaban muy renuentes a venir a instalarse al nuevo centro urbano. Fue preciso aplicar drásticas medidas, multas y condenas a prisión, para que las personas comenzaran a instalarse en sus solares e iniciaran la edificación de sus casas. Le correspondió al Corregidor don PEDRO GISBERT Y TALENS, tomar tal decisión para llevar a feliz término el acariciado proyecto de poblar el valle de Colchagua.

Cuando se celebra un aniversario más de la fundación de San Fernando, en los discursos oficiales, en las exposiciones escolares, en los homenajes institucionales, siempre figuran con letras de molde, los nombres de Manso de Velasco, Juan Jiménez y Sra. y el del Corregidor se olvida, nadie ha justipreciado sus méritos, que levantó su casona en Argomedo con Carampangue (donde hay un plaza de juegos infantiles). Su misión fue de tal magnitud, que no habría prosperado el surgimiento de nuestra ciudad. Es el pago de Chile…".