Sebastian Johnson
El teatro es una de las artes más efimeras. Su duración ocupa sólo los minutos que ocupa la función. Al contrario del artista plastíco o del poeta, el actor no utiliza más matariales que a si mismo. los textos largamente analizados y cuidadosamente aprehendidos tienen la permanencia de la fugacidad con que son absorbidos tienen la permanencia de la emoción sólo el instante en que tocan los sentimientos de la platea.
Por ello es mágico; porque tiene la capacidad de saciar al espectador de ideas, de imagenes y de atmósferas, en la brevedad temporal que va entre un apagon y un encendido de luces.