Silvia Escribano

Life Coach in Madrid

Soy Silvia Escribano, executive coach certificada por ICF, keynote speaker, autora y especialista en alta dirección, liderazgo humano y transformación organizacional. Llevo más de 25 años acompañando a CEOs, comités de dirección, equipos ejecutivos y organizaciones que entienden que liderar no consiste solo en tomar decisiones, sino en sostener impacto, coherencia y humanidad en contextos cada vez más exigentes.

Mi trayectoria se ha desarrollado en primera línea del liderazgo corporativo, trabajando con grandes organizaciones, multinacionales, startups y equipos directivos en España, Latinoamérica y Estados Unidos. A lo largo de estos años he acompañado procesos en sectores como banca, energía, pharma, tecnología, lujo, automoción y servicios profesionales, siempre con un mismo propósito: ayudar a quienes lideran a pensar con más claridad, conversar con más profundidad y tomar decisiones desde un lugar más consciente y sólido.

Mi trabajo combina coaching ejecutivo, neurociencia aplicada, inteligencia emocional, bienestar estratégico y desarrollo de power skills. No entiendo el liderazgo como una teoría ni como una lista de competencias aisladas, sino como una práctica diaria que influye en la cultura, en la confianza, en la calidad de las decisiones y en la capacidad de una organización para avanzar sin deteriorar a las personas que la sostienen.

Cuento con más de 6.500 horas de coaching ejecutivo certificado por ICF y he diseñado conferencias, formaciones y programas para líderes y equipos en más de 15 países. También he tenido la oportunidad de formar e impactar a más de 30.000 directivos y profesionales a través de keynotes, programas corporativos, sesiones de coaching y espacios de reflexión estratégica. Mi enfoque se adapta a cada organización, porque no hay dos líderes iguales, no hay dos culturas iguales y no existen recetas universales para dirigir mejor.

Como conferenciante internacional, trabajo con empresas, foros ejecutivos, convenciones de liderazgo y eventos corporativos para abrir conversaciones que muchas organizaciones necesitan tener, pero no siempre se atreven a abordar. Hablo sobre liderazgo humano en la era de la inteligencia artificial, futuro del trabajo, bienestar estratégico, comunicación de alto impacto, conversaciones valientes, seguridad psicológica, liderazgo intergeneracional y toma de decisiones bajo presión.

También soy autora de dos libros que forman parte de la base conceptual de mi trabajo: Neurocoaching. Entre la ciencia y la vida, publicado por Alienta / Planeta, y El Bienestar Egoísta. Un manual para vivir, publicado por Pinolia. En ellos desarrollo ideas relacionadas con el autoconocimiento, la neurociencia, la inteligencia emocional, el autocuidado y la capacidad de liderar desde una mayor conciencia de uno mismo y del impacto que generamos en los demás.

Una parte importante de mi mirada actual se centra en la autoridad del liderazgo dentro y fuera de la organización. Durante años, muchos perfiles directivos han construido su reputación en entornos cerrados: dentro de la empresa, en su sector o en círculos profesionales de confianza. Sin embargo, hoy la primera impresión sobre un líder ocurre muchas veces antes de una reunión, en una búsqueda online, en una conversación digital o en la forma en que su trayectoria aparece representada públicamente.

Por eso defiendo que la presencia profesional de un directivo no tiene que ver con el ego ni con la exposición vacía. Tiene que ver con coherencia. Lo importante no es fabricar una imagen, sino lograr que lo que se encuentra fuera refleje con honestidad el liderazgo que ya se ejerce dentro. Un líder puede tener una gran trayectoria, un criterio probado y una influencia real en su organización, pero si esa autoridad no está mínimamente alineada con su huella pública, se genera un vacío que otros pueden interpretar por él.

Acompaño a líderes y organizaciones a trabajar esa coherencia desde un lugar sobrio, estratégico y auténtico. No se trata de convertir a un directivo en creador de contenido ni de perseguir notoriedad constante. Se trata de cuidar una presencia profesional veraz, actualizada y útil, capaz de respaldar la trayectoria, reforzar la confianza y proyectar con claridad aquello que la persona ya representa en su entorno profesional.

Mi convicción es que las organizaciones más eficaces no son necesariamente las más duras, sino las más humanas. Y que el liderazgo del futuro no será el que intente competir con la tecnología, sino el que desarrolle aquello que ninguna inteligencia artificial puede sustituir: criterio, presencia, confianza, escucha, conversación, responsabilidad y capacidad de cuidar el impacto que generamos.