Dahio
Buenos Aires, Argentina
Mi nombre es Dahiana, tengo 22 años y estudio Biotecnología, con orientación en Biología Molecular en la universidad.
Amo la ciencia. La exploración del cuerpo humano y de la composición genética de los seres vivos en general me fascina, además de ver cómo todo se relaciona entre sí. También me encanta la física teórica-cuántica, la astronomía y la astrobiología.
Soy de las que defienden la teoría de que los humanos somos un híbrido genético entre el humano nativo de la Tierra y un montón de razas extraterrestres que llegaron a nuestro planeta hace muchos años. Sí, estoy medio loca, no hace falta que lo digan.
Confieso que me cuesta adaptarme un poco al mundo. No me acostumbro a cosas como que uno tiene que buscar “ser alguien en la vida”; que hay que trabajar horas y horas por un sueldo mísero; que tengo que votar a gente que no conozco y no representa mis ideas; que dependo de algo llamado “dinero” para hacer todo lo que quiero, tener lo que necesito, cuidarme a mi misma y a los que quiero, y si no lo tengo no soy nadie en el mundo. No me acostumbro a eso ni me quiero acostumbrar. No lo acepto como lo que debería ser. Sólo lo acepto como el presente que me toca vivir, pero sé que hay cosas mejores. Algunas costumbres sociales puntuales no me agradan demasiado, o no me puedo familiarizar con ellas. Prefiero no nombrarlas, pero es como si yo misma no encajara en mi propia cultura.
Odio el nacionalismo y xenofobia innecesarios. En las escuelas nos suelen disfrazar o mentir acerca de la historia de nuestros países y nos enseñan a idolatrar y amarlo, cuando lo que realmente debemos amar es a la Tierra en su conjunto, sin fijar límites ni fronteras. Sin Odio. Cuidándonos a nosotros y a todo lo que nos rodea.
Toco el violín desde los 19 años. Solía ir a un conservatorio pero dejé por cuestiones de fuerza mayor. Ahora tomo clases en cursos de mi ciudad y formo parte de la Orquesta de Cuerdas de la Municipalidad. Soy uno de los Violines I y amo tocar con todos. Me siento muy feliz por eso ya que siempre fue un sueño para mí el poder tocar en una orquesta.
Soy una persona rara, cerrada y distante. Me gusta teñir mi mundo de blanco y negro.
No es muy común que demuestre mi cariño, siempre está presente y suele ser fuerte, pero nunca sale a la luz. Mi intención nunca es ofender a la gente, pero suelo quererlos a todos más de lo que piensan.
-Gracias por leer-
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