Socorro Arvizu
Mujer de poca fe. Estudió Informática, trabajó 10 años en un periódico escribiendo sobre tecnología y 1 año editando un portal de Internet. Ahora estudia Ciencias Sociales. Tal vez termine estudiando antropología. Bipolar. Despeinada. Visceral. Ingenua. Incrédula. Ha vivido, en este orden, en las faldas del cerro de la piedra bola, en el rancho El Tezotal, en Huásabas, Sonora, de vuelta a las faldas del cerro, y ahora en los almacenes de gente ubicados al sur de Hermosillo. Cree que ha leído demasiado. Pero no. Ha visto demasiadas películas. Se acaba de casar. Cree que es posible ser libre en dicho estado. Detesta la política y a los políticos. Sueña con ser sincera con ella misma. Lo que más le ha dolido en este mundo es la pérdida física de su padre. Pero aún viaja con él con el pensamiento. La última vez los vieron en La Habana. Está un poco loca. Dice estar escribiendo una tesis. Quiere escribir libros. Quiere tomar fotos. Quiere viajar. No sabe si quiere procrear. Y tras leer a Douglas Adams no ha podido quitarse de la cabeza que un día demolerán la tierra para construir una carretera intergaláctica, todo debido a un error burocrático. Tal vez hoy...