Veneta Medarova

Teacher and lifelong learner in Spain

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“Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo suficiente”, dice el gato de Cheshire. Sabría decirlo en otros 5 idiomas. Por el camino aprendí búlgaro, ruso, inglés, castellano, francés y euskera. Nací monolingüe y en la entonces cerrada al mundo ciudad de Sofía, pero, al ejemplo de Alicia, prendí mi viaje con curiosidad y sin miedo al desconocido. Y también siguiendo la máxima que todas las ocasiones son buenas para bailar. O para aprender, que es una especie de baile.

Entre las licenciadas en Derecho soy una de las mejores búlgarás profesoras de inglés en España. Y viceversa. Pero también entiendo que no es fácil cumplir con las exigencias, ya que también tengo un certificado de la mismísima universidad de Cambridge (CELTA). :D

Al llegar a España estuve trabajando como traductora. Una tarda en homologar su título el mismo tiempo en el que tardaría sacarse la carrera de nuevo.

De mientras la vida me ofreció la oportunidad de trabajar como profesora. ¡Resultó ser lo más divertido que había hecho jamás! Ya más de 10 años doy clases de idiomas en un centro de cursos profesionales.

Por mucho que una ande, también necesita casa. La mía está en Mutriku, un precioso pueblito del litoral guipuzcoano. De aquí el euskera. No penséis que soy alguna rara. Y como ya he dicho, ¡las oportunidades para aprender siempre son bienvenidas!

Es lo que intento inculcar a mis alumnos - que la sed de saber, combinada con el acceso a la red de redes, siempre nos llevará a alguna parte. Y si nos divertimos de mientras, tanto mejor.

Por eso mismo los juegos forman una parte importante de mis clases. Pero es Mary Poppins, no yo, la que tiene un maletín mágico en el cual cabe hasta un perchero. En el mío no cabían todos estos dados, fichas y tableros. Al menos es lo que creía mientras me empeñaba en utilizar maletines y juegos físicos. No me daba cuenta que en mi Chromebook cabe hasta un elefante.

Ahora ya que tengo el maletín mágico, necesito saber la mejor forma en la que podría utilizarlo. Y así es como llegué al máster. Me interesa todo relacionado con la gamificación del aprendizaje, ya que es a través del juego que l@s alumn@s se socializan de forma natural convirtiéndose en seres proactivos y sin miedo al desconocido se echan a andar por sus propios caminos, mientras la profesora deja de ser una mera proveedora de contenido y se convierte en facilitadora de conocimiento. O ésa por lo menos es mi interpretación de la teoría constructiva del juego de Lev Vygotsky.