Yesica Covaleda
Blogger in Toronto, Ontario, Canada
Me gustaría decir que vivo en alguna parte, pero actualmente voy de paso por el mundo.
Nací en un lugar singular y único, llamado Colombia y hace 5 años mi vida era muy común y corriente.
Un día cualquiera, sin mayor preparación decidí vivir en otro punto maravilloso del globo: Argentina.
Podría decir que desde ese momento hasta acá, ya no tengo una vida común, pero no por haberme mudado (Aunque sería mentira decir que no fue el primer paso,) sino porque descubrí que salir de la rutina esta realmente en mi propia mente.
A partir del día en que decidí explorar nuevos territorios, no he parado de querer hacerlo, así que en diferentes proporciones de tiempo y distancia, me he dado unas cuantas visitas a otros lugares, al igual que he tenido la oportunidad de vivir en unos 2 o 3 de ellos.
Haber tenido este chance, sumado a la suerte de contar con el tiempo suficiente para explorar esos pequeños detalles de la vida diaria en otros países, me hizo pensar, que mas allá de los turístico y lo exótico, que es maravillosos por supuesto; lo normal y típico de cada sitio, persona o momento, tiene un gran encanto.
En lo personal cosas que por su propio nombre no dicen mucho, pero que si vamos mas allá, nos muestran lo maravillosas pueden ser en todas su expresiones, roban toda mi atención y deleite. Y sí, estoy hablando de cosas como: Cafés, recetas y lugares.
Me gusta comer rico, pero como a la mayoría, no se me da muy bien lo del arte culinario, aunque cuando siento la motivación, me encanta cocinar y creo que ahí si me salen bien los platos.
No he hecho cursos, pero he aprendido algunas cosas, de amigos que si se han tomado el tiempo de aprender y son apasionadas por la cocina, también he adquirido algunos conocimientos de programas de televisión, dos libros que tengo en casa, mi novio y mi mamá.
Eso sí, hago hago parte del club de personas que siente que sube al cielo, cada vez que prueba un bocado apetitoso, ya sea en su propia casa, en la calle, en comidas familiares o en un restaurante.
El gusto por el café, apareció tardíamente, pero no por eso se ha afectado mi enorme disfrute y curiosidad por adentrarme más y más en el mundo de este adictivo grano de felicidad.
Viniendo de una región del mundo, famosa por el café, casi siento vergüenza al decir que no reconozco los tipos de granos…..Pero estoy aprendiendo y aún así, creo que acorde con mi paladar, seguimos teniendo el mejor café del mundo